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domingo, 22 de agosto de 2021

¿CON QUÉ ENFOQUE NOS ACERCAMOS A JESÚS?

En las últimas semanas, Dios me llevaba a reflexionar sobre algo muy importante:

Acercarse a Dios y buscarlo es de las mejores cosas que podemos elegir hacer, pues nadie más que Dios puede suplir nuestras necesidades y llenarnos de la paz que necesitamos. Sin embargo, a pesar de que hacemos bien en ACERCARNOS a Dios, lamentablemente como seres imperfectos que somos, no siempre lo hacemos con un enfoque correcto.


Dios me llevaba a reflexionar: ¿Con qué enfoque me acerco a Él? ¿Con qué intención lo busco? ¿En qué pongo mi mirada cuando acudo a Él?


¿Me acerco porque me enfoco ÚNICAMENTE en las bendiciones que me puede dar? ¿O porque quiero, más allá de las bendiciones, entregarle verdaderamente mi corazón y dejar que el Espíritu Santo lo moldee y me ayude a ser cada vez más como Jesús?


¿Me acerco porque SOLO quiero ver cómo me puede beneficiar con su poder? ¿O me acerco porque realmente entendí que NECESITO SU LUZ Y SU GUÍA en cada paso que de y en cada decisión que tome?


¿Me acerco porque nada más quiero que me sane o me ayude, así luego puedo seguir en mis caminos, haciendo lo que me place? ¿o me acerco porque realmente quiero agradarle, hacer su voluntad, cumplir sus mandamientos, entregarle mi vida por completo, vivir para Él, conocer el propósito que Él tiene para mi vida?


Hay muchas personas que creen en Jesús y en su poder, pero se acercan a Él con un enfoque equivocado: no porque le amen o le quieran conocer, sino por los panes y los peces, es decir, los beneficios y bendiciones que Él puede dar, los milagros que Él puede hacer. Y Dios en su misericordia hace milagros en sus vidas, porque los ama y además para que vean que Él es Dios y que Él cumple su promesa de que, a quienes van hacia Él, Él no los echa afuera. Y Él los sana, los restaura, les da paz. Sin embargo, no todas estas personas se entregan por completo. Algunos ni agradecen. A pesar de haber visto las obras milagrosas de Dios, muchos de ellos siguen en sus propios caminos, haciendo lo que les place. Se llevan las bendiciones, se van con los milagros, pero no se lo llevan a Jesús en el corazón.


No le abrieron la puerta de su corazón para que Él entre, limpie y ordene todo el caos. No fueron con un corazón humilde, sencillo y entregado para que Él lo moldee, lo renueve y lo restaure. No entregaron su vida al que la vida dio. No llegaron a Jesús para escuchar sus enseñanzas y ponerlas por obra, sino que nomas fueron por los panes y los peces.


Ahora cada uno de nosotros...hagámonos un autoanálisis.

Reflexionemos.

Veamos en qué condición está nuestro corazón.

Nos hagamos esta pregunta:

¿Con qué enfoque nos estamos acercando a Dios? (cada quien sabrá la respuesta)


¡Que nuestro enfoque y nuestra mirada siempre estén puestos en Él, en ser más como Él, en aprender más de Él, en obedecerle y agradarle SOLO A ÉL; todas las demás bendiciones que podamos recibir vendrán por añadidura! Tal como dice en Mateo 6:33,"Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas". 


Dios nos bendiga.

domingo, 1 de agosto de 2021

¿Y SI ES HOY? PARTE 1

INVITADO ESPECIAL: GONZALO SEGOVIA


Hay un suceso que está por transcurrir y no habrá otro igual e insuperable que cambie la historia de la humanidad para siempre: la segunda venida del Señor. (la primera fue cuando vino a morir en la cruz por nosotros). 

Esta segunda venida es la misma que Jesús dijo que sucederá y de la que como hijos de Dios debemos estar expectantes, porque puede ser en cualquier momento; no sabemos exactamente la hora ni el día, porque tal como dijo Jesús "(...)del día y la hora nadie sabe, ni aún los ángeles de los cielos, sino solo mi Padre." Mateo 24:36, pero de que puede pasar en cualquier momento no hay dudas.


O sea que mientras estamos leyendo este escrito puede que el reloj de Dios esté marcando la hora señalada en el que vendrá por todas aquellas personas que aceptamos a Cristo como nuestro Salvador en nuestro corazón y tratamos de vivir una vida consagrada a su servicio.


Ahora de ser así, y si tan solo hoy, mañana, la semana que viene o en 10 años, Dios decidiera que viene por aquellos que se llaman "cristianos" y tú te consideras uno de ellos: ¿Cómo encontraría tu vida? ¿Encontraría una vida fructífera en su servicio? ¿Una vida consagrada? ¿Examinaría tu corazón y podría observar humildad, fe, simpleza, pureza, santidad? 


Porque cuando llegue ese momento que nadie sabe cuándo pasará, habrá muchísimas sorpresas por no tener en cuenta que ser cristianos es más que ir a un templo u ocupar un ministerio, es más bien ser seguidor de Cristo. 


Recordemos esta cita bíblica: "Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis." Juan 14:3. Cristo nació, vivió, murió y resucitó para ascender a los cielos. ¡Hoy en día está sentado a la derecha del trono de Dios esperando el reencuentro con la Iglesia! 


Y ese suceso tan sólo será con aquellos cristianos que decidieron hacer la voluntad de Dios, vivir en santidad, tener una vida íntegra, consagrada a su servicio. ¡Pero ante todo ser más como Cristo!💖


Si Jesús viniera hoy, ¿tu vida refleja la imagen de Cristo? ¡Él dijo que vendría a buscar su misma imagen! Su venida será inminente: "en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados." 1° Corintios 15:52. 


¿Nos encontrará preparados el Señor para cuando esto suceda? Es una gran pregunta para reflexionar y autoanalizarnos.


El propósito de este escrito no es generar temor, caos ni miedo sino más bien advertir y recordar que Cristo viene pronto, pues el reloj de Dios está por marcar la hora señalada en que Jesús vendrá por su iglesia (es decir, por todos sus hijos que están en todas partes alrededor del mundo) y también con este escrito la idea es recordar el gozo que es para un cristiano saber que cuando Cristo venga,  estaremos nada más y nada menos que con nuestro Señor PARA SIEMPRE, ETERNAMENTE.


Entonces si esta esperanza tienes en tu mente y corazón, a las palabras de Jesús "Ciertamente vengo en breve" podrás decir con seguridad: "Amén; sí, ven, Señor Jesús." Apocalipsis 22:20.

domingo, 25 de julio de 2021

"¿QUÉ HARÍA JESÚS EN MI LUGAR?"

Creo que todos alguna vez hemos escuchado, leído o incluso dicho la frase "es mejor pensar antes de actuar". Y creo que esta frase es un sabio consejo para todos, pero que en especial los hijos de Dios deberíamos llevar a la práctica. En nuestro caso, yo la modificaría un poquito y diría "antes de actuar, pensemos en qué haría Jesús en nuestro lugar".

Muchas veces, como seres imperfectos que somos, nos dejamos llevar por nuestros impulsos, emociones y sentimientos, sin antes pensar en las consecuencias que nuestras acciones pueden traer. Muchas veces nos apresuramos a tomar ciertas decisiones en cualquier ámbito de nuestras vidas, y nos termina yendo mal porque antes no analizamos bien la situación, ni oramos, ni le pedimos guía a Dios al respecto. Justamente para evitar esas malas consecuencias es que como hijos de Dios deberíamos seguir el ejemplo de la persona de Jesús y pensar COMO ÉL antes de actuar o tomar cualquier decisión.


Mencionaré algunos ejemplos a continuación:

  • Si vamos manejando y alguien hace una mala maniobra, quizás por dentro vamos a querer injuriar a esa persona. Pero si primero pensamos en qué haría Jesús, la respuesta claramente sería no injuriarlo. Y ahí ya depende de nosotros dejarnos llevar por nuestro impulso o controlarnos y tratar de actuar como Jesús lo haría.

  • Si hablando con nuestros familiares o amistades surge el hablar mal de otra persona, tenemos que analizar qué haría Jesús en nuestro lugar. Él claramente no sería el promotor de una conversación así. Él en nuestro lugar haría dos cosas: se retiraría, no participando de esa conversación, o directamente les enseñaría a esas personas (de manera amorosa y respetuosa) que no es correcto juzgar y hablar mal de otros.

  • Si algún amigo nos hizo daño, en vez de devolverle con la misma moneda, Jesús en nuestro lugar perdonaría a esa persona y oraría para que Dios trabaje en su corazón haciéndole ver su error.

  • Si nos halagan por algo bueno que hicimos o algún talento o virtud que tenemos, debemos cuidarnos y NO "agrandarnos" y creernos "superiores". Jesús no le daría lugar a su propio ego sino que se mostraría humilde, dando toda la gloria a Dios.

  • Si vemos que otra persona tuvo éxito en algo en lo que nosotros aún no tuvimos éxito, debemos cuidarnos de la envidia. Jesús no envidiaría a esa persona sino que se alegraría por ella y hasta le desearía lo mejor. 

  • Si vemos que alguien está necesitado de ayuda, consejo, afecto, cariño o tiene alguna necesidad material, Jesús no lo ignoraría, sino que le extendería su mano dándole lo que necesita.


Estos son solo algunos de los miles de ejemplos que se pueden mencionar. Pero creo que ya se entendió la idea.

Creo que nuestras vidas, nuestras relaciones con los demás y hasta nuestro carácter mejorarían bastante si hiciéramos lo que Jesús haría en nuestra situación. 


¿Y cómo saber qué haría Jesús? Pues CONOCIÉNDOLO MÁS Y MÁS CADA DÍA 💖


¿Y cómo lo conocemos más? Pues hay muchas formas:



- Leyendo la biblia, no solo cuando vamos a la iglesia sino también en nuestros hogares (aunque sea un poquito todos los días). Estudiando y meditando aquellos pasajes que hablan de las obras que Jesús hacía en la tierra, las palabras que usaba, el perdón que demostraba, entre tantas otras cosas que podemos aprender.

- Orando, pidiéndole a Dios que nos ayude a ser más como Jesús cada día, que nos enseñe más y más a hacer lo que le agrada, que saque de nuestro corazón todo lo que no le agrade, y que ponga de sus propiedades en nosotros.

- Congregándonos, asistiendo a los cultos y reuniones en la iglesia. Es hermoso poder aprender más de la palabra de Dios junto a nuestros hermanos en Cristo. 

- Alabando y adorando, pero no de la boca para afuera sino con el corazón, meditando en las letras de los cánticos y adorando de verdad. Es hermoso cómo Dios trabaja en nuestros corazones cuando le adoramos, Él nos transforma y nos da una paz inexplicable, que sobrepasa todo entendimiento.


Por supuesto que no siempre nos va a salir bien el querer imitar las acciones de Jesús, muchas veces vamos a fallar, eso es obvio. Pero eso no nos tiene que frustrar. Lo importante es siempre volver a intentar, cada vez con un corazón más entregado. Lo más importante es tener siempre un corazón dispuesto a ser moldeado, trabajado y renovado por Dios 💖 Él entiende que no somos perfectos, y aprecia mucho nuestros esfuerzos de agradarle. Su misericordia y amor son tan grandes que a pesar de que a veces fallemos y caigamos, Él está ahí para levantarnos, limpiarnos y enseñarnos a seguir caminando.


El ser como Jesús es un constante aprendizaje, difícil muchas veces, pero no imposible de lograr. Que nunca se nos olvide que Él es el mejor ejemplo a seguir que tenemos, y que el Espíritu Santo es quien nos ayuda en este constante aprendizaje.


¡Dios nos bendiga a todos!

domingo, 29 de noviembre de 2020

💖 SOLO JESÚS 💖



El día de hoy les quiero compartir el devocional que, hace un tiempo, hicimos en conjunto con algunos de los grandes amigos que Dios me dio 💖 espero les sea de ánimo y fortaleza:

Todos alguna vez pasamos por momentos en los que no sabemos qué hacer o a quién acudir. Nos sentimos esclavos del temor, de la ansiedad y de la inseguridad. ¿Te pasó? Momentos en los que comienzas a sentir un vacío dentro de tu corazón y no puedes disfrutar de lo que antes te hacía sentir pleno, sino que sientes que algo te falta para estar bien. Te sientes frustrado, triste, con miedo a enfermarte, miedo a perder tu trabajo, miedo al futuro, todo lo negativo te invade y te sientes perdido, sin rumbo, sin propósito. Bueno, quizás nunca hablamos o no nos conocemos, pero hoy vengo a hablarte de alguien que sí te conoce al 100%. Te conoce mejor que tú a ti mismo, y ÉL es la solución que necesitas, SU NOMBRE ES JESÚS, y Él es todo lo que tu alma está buscando.

Y déjame decirte que ni la ciencia, ni la religión, ni las drogas o el alcohol, pueden darte lo que sólo JESÚS te puede dar. Él es amor y nos ama con amor eterno, nos ama tanto que murió en la cruz y resucitó al tercer día,  para que hoy tú y yo disfrutemos de la salvación de nuestras almas y el perdón de nuestros pecados. Él es el único que puede hacerte libre de todo ese temor y para eso, lo único que necesita es TU CORAZÓN.

Te invito a abrirle la puerta, si lo dejas entrar, Él sanará tu corazón y vendará tus heridas. Él es agua viva que hará renacer todo tu interior, sus abrazos son tan sanadores que te harán sentir completa paz y tendrás fuerzas para enfrentar cualquier desafío que se te presente. Ya no serás esclavo, sino que serás libre, ya no estarás perdido, sino que encontrarás tu identidad como hijo de Dios, y sabrás cuál es el propósito por el cual Dios te trajo al mundo.

¿Dejarías pasar la oportunidad de que Él llene ese vacío? Él te está esperando con sus brazos abiertos, anhelando que lo busques. Si te alejaste de Él, no sigas así, ven a Jesús, Él es amplio en perdonar.

No dejes pasar más tiempo, porque puede ser muy tarde,

búscale, está más cerca de lo que imaginas, y te puedo decir con seguridad, que no te arrepentirás...porque quienes abren su corazón a Jesús, no tienen otra opción ¡más que enamorarse de Él! 💗 



También les comparto el video que hicimos con este devocional, ¡en inglés y en español!, para quienes quieran verlo y compartirlo. ¡Que les sea de bendición!


https://youtu.be/CiHxfdA9dTw


¡DIOS LOS BENDIGA!


domingo, 11 de octubre de 2020

¡JESÚS CALMA LA TORMENTA!


DEVOCIONAL EN CONJUNTO CON MI INVITADA ESPECIAL: ¡BELÉN BRAVO!

                                                                 

Este devocional está basado en el pasaje que se titula "Jesús calma la tempestad" (San Marcos 4:35).

El pasaje cuenta sobre un día en el que Jesús pide a sus discípulos ir al otro lado del mar, iban en varias barcas; pero de bien que iban, se levantó una tempestad tan fuerte que por poco se ahogaban. Sin embargo, Jesús dormía. Sus discípulos, con desesperación, le despertaron diciéndole: “¿Maestro, no te importa que perezcamos?”

 

Muchas veces decimos que Jesús dirige nuestra barca (nuestra vida), y decimos que Él mora en nuestro corazón, pero claro, es muy fácil decirlo cuando todo a nuestro alrededor marcha bien. Los discípulos tenían al dador de la vida en su barca, sin embargo, estaban muy atemorizados por la tempestad. ¿Realmente sabían con quién estaban?

                     

Cuando Jesús se levantó, reprendió la tempestad y se hizo grande bonanza, luego cuestionó a sus discípulos a causa de su temor. ¿Cómo es que no tenían fe? Andaban con Él, veían todos sus milagros, estaban en frente de Él todos los días, y aún así, a pesar de tenerlo en la barca, tuvieron miedo de la tempestad. Pero cuando Jesús les dijo: “¿Cómo es que no tienen fe?” fue como si les dijese: “¿Cómo es que no confían en mí?” Y no solo se refería a confiar en su poder, o confiar específicamente en que Él calmaría la tempestad, sino que se refería a realmente confiar EN SU PERSONA, EN QUIEN ÉL ERA.

 

Hoy Jesús nos dice a nosotros: ¡Estén seguros! ¡Están conmigo! ¡Aunque la barca se hunda, yo sigo estando con ustedes! Confíen en mí, aunque parezca que sus problemas no tienen solución, confíen en mí, ¡yo estoy con ustedes! Aunque parezca que todo está perdido, ¡yo sigo a su lado! NO TENGAN MIEDO. YO SOY EL QUE RESUCITÓ AL TERCER DÍA, YO VENCÍ LA MUERTE. EN MÍ HAY VIDA. EN MÍ ESTÁ LA VICTORIA. ¡NO TEMAN, YO LOS AYUDO!

¡Nos aferremos a las palabras de Jesús, recordemos que Él es el capitán de nuestra barca! Confiemos en JESÚS.

 

¡Dios los bendiga!


domingo, 12 de julio de 2020

JESÚS Y LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD

 

No sé si a ustedes les pasa lo mismo, pero a mí me gusta tener buenos argumentos de cada cosa que digo, creo o pienso. Me parece muy importante tener argumentos válidos que fundamenten mis ideas, acciones y convicciones. Es decir, ¿por qué pienso en eso, por qué creo en tal cosa, por qué hago esto? Y tener razones válidas para su justificación. Lo digo porque hay personas que a veces nos preguntan por qué creemos en algo y no sabemos qué responder. Eso me pasó varias veces, hasta que decidí buscar argumentos para justificar mis decisiones. 

Habiendo aclarado eso, me gustaría empezar por el principio y contarles por qué decidí ser cristiana y predicar de Jesús. No fue porque desde chiquita me llevaron a la iglesia, (pues el hecho de tan solo ir a la iglesia no garantiza una verdadera relación con Dios), ni fue porque alguien me lavó el cerebro, ni fue porque me obligaron a creer. Todo lo contrario. Nunca me obligaron a creer, yo misma decidí hacerlo cuando me encontré con la verdad: Jesús y la historia de la humanidad.

Cuando logré entender quién es Jesús y qué pasó con la historia de la humanidad, ahí empecé a creer. Y encontré todo lo que necesitaba en la Biblia, que es nada más y nada menos que la palabra de Dios y el manual de vida de todo cristiano.
Aquí les dejo la historia de la humanidad resumida, es bastante larga y por eso la resumo, sin tantos detalles, para poder llegar al mensaje más importante que quiero dejarles.

1- Cuando Dios creó a los primeros seres humanos, Adán y Eva, Él les permitió que comiesen frutos de todo árbol excepto uno, el árbol de la ciencia del bien y del mal. 
“Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás” Génesis 2:16-17.

2- ¿Qué pasó? El diablo en forma de serpiente manipuló a Eva y ella convenció a Adán de comer un fruto de ese árbol. Desobedecieron, y por causa de esa desobediencia sufrieron la consecuencia: entró el pecado en ellos y de ahí a toda la humanidad.
 “Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis, sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. Y vio la mujer que el árbol era (…) codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. Entonces fueron abiertos los ojos de ambos” Génesis 3: 4-7.
Cualquiera diría: “todo culpa del diablo”, sí, tuvo muchísimo que ver, pero no fue toda la culpa suya sino también de Adán y Eva que debían obedecer y no lo hicieron.

3- ¿Qué pasó con la humanidad después? Algunos creían en Dios y guardaban sus mandamientos; pero no todos, como por ejemplo el Pueblo de Israel. Dios tuvo misericordia de ese pueblo y lo escogió para darles una oportunidad más de obedecer sus mandamientos y salvarlos del pecado. Él les dio muchas oportunidades, pero el pueblo de bien que estaba volvía a pecar, y la única forma de conmover el corazón de Dios para que perdonara sus pecados era ofreciendo en holocausto a un corderito puro y sin mancha.
"Cuando Israel era muchacho, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo. Cuanto más los llamaba, más se alejaban de mí. A los baales sacrificaban, y a los ídolos ofrecían sahumerios (...) Con cuerdas de bondad los atraje, con lazos de amor. Y fui para ellos como quien levanta a un niño contra su mejilla, y me inclinaba y les daba de comer. Entre tanto, está mi pueblo adherido a la rebelión contra mí. Aunque me llaman el Altísimo, ninguno absolutamente me quiere exaltar" Oseas 11: 1-2-4-7.

4- Pero Dios veía que la maldad y el pecado ya no sólo se apoderaban de Israel sino de todo ser humano en la tierra. Y fue tanto el amor y la misericordia de Dios por la humanidad que en vez de destruirla (porque pudo haberlo hecho) TODAVÍA le dio otra OPORTUNIDAD MÁS de arrepentirse de sus pecados y obtener su PERDÓN. Y no solo al Pueblo de Israel sino a todo ser humano ¿Cuál fue esa oportunidad? JESUCRISTO.
"Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo unigénito para que todo aquel que en Él crea no se pierda, mas tenga vida eterna" San Juan 3:16.

5- JESÚS, HIJO DE DIOS, ERA EL ÚNICO CORDERITO PURO Y SIN MANCHA CAPAZ DE CARGAR CON TODO EL PECADO DE LA HUMANIDAD. (De ahí que se le dice CORDERO DE DIOS).
"Juan vio a Jesús que venía hacia Él y dijo: Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo" San Juan 1:29.

6- JESÚS se sacrificó dando su vida (porque Él mismo la dio, nadie se la quitó) "porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre" San Juan 10:17-18, para que todo ser humano existente que creyera en su sacrificio pudiera obtener el perdón de Dios y heredar la vida eterna (que no significa ser inmortales sino que una vez que partamos de esta tierra podamos ir al cielo y vivir eternamente con Dios) "yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia" San Juan 10:10.
Y su sacrificio fue una vez y para siempre, y para todo ser humano en el pasado, en el presente y en el futuro. Desde ahí que ya no es necesario ofrecer holocaustos de corderitos.
"(...)Jesucristo el justo, Él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo" 1 Juan 2:1-2.
"Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores y hecho más sublime que los cielos; que no tiene necesidad cada día como aquellos sumos sacerdotes de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo" Hebreos 7:26-27.
"(...) y no para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena, de otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora (...) se presentó una vez y para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado" Hebreos 9:25-26.

7- Pero no quedó ahí, JESÚS RESUCITÓ y volvió al cielo con Dios. Pero mandó al Espíritu Santo como nuestra guía y Consolador. Y todo aquel que crea en esto y reciba a Jesús en su corazón, recibe también a Dios y a su Santo Espíritu, porque los TRES son UNO (de ahí el concepto de TRINIDAD).
"Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, Él dará testimonio acerca de mí". San Juan 15:26.
"Y yo rogaré al Padre para que os de otro Consolador, que esté con vosotros siempre" San Juan 14:16.

Una vez que descubrí esto no pude ignorarlo, entonces acepté a Jesús como mi Salvador. Entregué mi vida a Dios y hoy puedo decir que es la mejor decisión que tomé en mi vida. Aprendo de Él todos los días y ciertamente he vivido y sé que seguiré viviendo cosas maravillosas a su lado.

"Oh SEÑOR, tú eres mi Dios; te ensalzaré, daré alabanzas a tu nombre, porque has hecho maravillas, designios concebidos desde tiempos antiguos con toda fidelidad" Isaías 25:1.

A Él sea la gloria por siempre.