miércoles, 5 de enero de 2022

HAY MÁS... ¡HAY MUCHO MÁS!

¿Creés que naciste SOLO para ir a la escuela, tener un título, trabajar, quizás tener una familia, casa, auto, y finalmente morir?

¿Creés que naciste SOLO para vivir trabajando (para poder sobrevivir), quizás tomarte unas vacaciones de vez en cuando y después terminar volviendo a la rutina de trabajo hasta que te mueras?

¿Creés que existimos por pura casualidad y que no hay ningún propósito para la humanidad más que "ser feliz"?

¿Creés que SOLO hay una vida y que luego de esta no hay otra?
¿Creés que luego de morir ya se termina todo y todo aquello que hicimos queda en la nada?

Si tu respuesta es sí, dejame decirte que NO naciste SOLO para eso. HAY MÁS, MUCHO MÁS. NACISTE PARA MUCHO MÁS.

En primer lugar, naciste porque Dios te pensó, te soñó, te diseñó y te formó en el vientre de tu madre. Él formó cada parte de tu cuerpo, Él eligió el color de tus ojos, el color de tu cabello, la forma de tu nariz, la forma de tus manos y pies, tu altura, tu color de piel y todo lo que te hace ser quien sos. Él te formó con mucho amor y delicadeza, se tomó su tiempo en crearte. 

Y te formó con un propósito: SER SU HIJO Y UN REPRESENTANTE DE SU REINO ACÁ EN LA TIERRA. 

DIOS TE HA CREADO PARA QUE LE AYUDES A REFLEJAR SU LUZ EN ESTE MUNDO LLENO DE OSCURIDAD.

DIOS TE HA EQUIPADO CON DONES Y TALENTOS PARA QUE TRABAJES JUNTO CON ÉL Y LE AYUDES A RESCATAR A LAS PERSONAS QUE AÚN ESTÁN PERDIDAS.

DIOS TE HA LLAMADO A UNA VIDA PLENA: LLENA DE SANTIDAD, PUREZA, FE, OBEDIENCIA, BENDICIONES, PAZ Y REGOCIJO SIN IMPORTAR LAS CIRCUNSTANCIAS.

DIOS TE HA LLAMADO PARA QUE LE DES GLORIA A ÉL A TRAVÉS DE TODOS TUS ACTOS Y SEAS DE BENDICIÓN EN DONDE SEA QUE VAYAS, HASTA EL DÍA EN QUE TE TOQUE PARTIR DE ESTA TIERRA PARA PODER PASAR UNA ETERNIDAD EN EL CIELO CON JESÚS. PORQUE SÍ HAY OTRA VIDA Y ES LA ETERNA, para la cual nos estamos preparando en esta vida.

SOS MUY ESPECIAL PARA DIOS. NO PASÁS DESAPERCIBIDO ANTE SUS OJOS. ÉL TE TIENE BIEN EN CUENTA, SABE QUIÉN SOS Y TE CONOCE MEJOR QUE LO QUE VOS TE CONOCÉS A VOS MISMO. ÉL SABE TODO DE VOS, Y AÚN ASÍ TE AMA TAL COMO SOS. ÉL NO TE AMA POR LO QUE HACÉS O DEJÁS DE HACER, SINO POR LO QUE SOS 💖

Y justamente porque anhelo que cumplas el propósito por el cual Dios te trajo al mundo, es que ¡hoy te invito a que le abras tu corazón a Jesús, lo recibas en tu vida y reconozcas la identidad que Dios quiere darte como HIJO SUYO y como REPRESENTANTE DE SU REINO! 💖

Esto no quiere decir que tendrás que dejar de trabajar, estudiar o cuidar a tu familia. Para nada. Dios entiende que tenemos obligaciones terrenales que cumplir. Pero lo importante es que luego de entender esto, puedas comenzar a separar un tiempo exclusivo para Dios en algún momento de tu día, y le permitas a Él mostrar su gloria en tu vida. 

Te invito a que busques a Jesús, a que te animes a hablar con Él, a que le permitas ordenar tu vida, y a que, cuando hayas experimentado un encuentro maravilloso con Él, ¡hasta te animes a contarle a los demás! 

También te invito a que le preguntes cuáles son los dones y talentos que Él te ha dado. Y cuando lo sepas (porque a su tiempo Él te va a mostrar cuáles son), ¡los uses para bendecir a otros y para dar gloria a Dios! Quizás tu don es cantar o tocar un instrumento, ¡cantá y tocá alabanzas que exalten a Dios! Quizás tu don es enseñar a los demás, ¡llenate de Dios y enseñá su palabra! Quizás tu don es evangelizar, ¡empezá a hablar de Cristo a las personas! Quizás tu don es escribir, ¡escribí sobre temas que den gloria a Dios! Todos los dones son hermosos y especiales, tengas el que tengas, usalo no para tu gloria sino para la de Dios. Además tenés que saber que tu trabajo para Dios no queda en la nada, ¡Él es tan bueno y amoroso que encima te recompensa con bendiciones!
Pero ojo, no trabajes para recibir las bendiciones, trabajá porque realmente querés servir a Dios de corazón.

Otra cosita que te animo a hacer es leer la Biblia, que es la palabra de Dios, y descubrir todo lo que Él quiere enseñarte a través de ella; de más está decir que estás invitado a asistir a alguna iglesia o volver a la iglesia en donde asistías. Eso sí, asegurate que a donde vayas hablen del evangelio de salvación y no del evangelio de la prosperidad; y que hablen no solo de Dios sino también de Jesús y del Espíritu Santo (es decir, la TRINIDAD). Caso contrario, huye de allí.

Aclaración: Todo esto que te animo a hacer no es para que lo hagas todo en un mismo día. No te abrumes, un paso a la vez. Estos consejos e ideas son para que si verdaderamente anhelás cumplir el propósito por el cual Dios te trajo al mundo, sepas cómo empezar. Dios te irá guiando en cada paso que siga. 

RECORDÁ: NO ESTÁS EN ESTE MUNDO POR CASUALIDAD. HAY MÁS, MUCHO MÁS, ¡VE POR ELLO!

DIOS TE BENDIGA INMENSAMENTE.

viernes, 5 de noviembre de 2021

CONFIAMOS EN TODO MENOS EN DIOS...

Confiamos en el chofer del colectivo cuando nos subimos a uno.

Confiamos en el doctor cuando nos opera o nos receta un medicamento.

Confiamos en que la mercadería que compramos en el supermercado o en el almacén de la esquina está en buen estado para consumirla.

Nos subimos a nuestro auto o moto y confiamos en que nos va a llevar a donde queremos.

Confiamos en el piloto cuando viajamos en avión.

Confiamos en que lo que nos enseñan en la escuela está bien.

Confiamos en que la comida del restaurante no viene con ningún tipo de veneno.

No andamos cuestionando cada cosa, porque no se puede vivir así.


Y si confiamos en personas y objetos, aún sin conocerlos del todo... ¿cómo no vamos a confiar en Dios que es el Creador y Dueño del Universo? ¿Cómo no vamos a confiar en quien nos creó y formó en el vientre de nuestra madre, en quien nos conoce mejor que lo que nosotros nos conocemos a nosotros mismos, en quien entiende perfectamente lo que sentimos, en quien nos ama mucho más que lo que podamos imaginar, en quien dio su vida en una cruz para salvarnos?


Así como a nosotros nos gusta que nuestros seres queridos confíen en nosotros, a Dios también le gusta que nosotros, sus hijos, confiemos en Él. Creo que todos alguna vez fuimos ignorados, y sabemos lo que se siente. Bueno, a Dios le pasa lo mismo. Cuando dudamos de Él, cuando no hablamos con Él, cuando no confiamos en sus planes, cuando lo ignoramos, ¿ustedes creen que Dios se pone contento? Claro que no. Él también tiene sentimientos como nosotros. Todo lo que Él quiere es que cedamos el control y aprendamos a confiar en Él, ¡PARA NUESTRO BIEN!


¿Pero por qué nos cuesta tanto confiar en Dios? Porque no lo buscamos lo suficiente (y obvio que me incluyo). Creo que como seres humanos nos cuesta entender la soberanía de Dios; es decir, nos cuesta entender que Él tiene el control de todo y que sus planes siempre son para nuestro bien, porque no lo buscamos. Entender la soberanía de Dios no es tarea fácil, pero es algo que se logra mientras más lo buscamos y más lo conocemos. 


Mientras más lo conocemos, más nos damos cuenta de que nada es imposible para Él; de que lo que nosotros no podemos hacer, Él lo hace; de que sus planes y pensamientos son mejores que los nuestros; de que Él tiene el control de todo; de que TODO lo que Él permite es necesario; y de que todo lo que Él hace es bueno.


Entender la soberanía de Dios es saber aceptar su voluntad sin cuestionarla.

Cuando realmente confiamos en Dios y comprendemos que su voluntad es buena, agradable y perfecta, entendemos que no hay nada que cuestionar, y que además no somos nadie para cuestionar lo que Dios hace.


“Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces?” Daniel 4:35.


"¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así?” Romanos 9:20.


Así que, ya basta de presionarnos a nosotros mismos queriendo tener el control, sabiendo que no podremos con todo. ¿Por qué mejor no le cedemos el control a Dios y dejamos que Él sea el capitán de nuestras vidas?


El mundo nos presiona y nos señala o juzga cuando no podemos con todo. Dios no, Dios nos invita a confiar, descansar en Él y cederle el control para que lo que nosotros no podamos hacer, Él lo haga.


"Y ellos, habiéndolo oído, alzaron unánimes la voz a Dios, y dijeron: Soberano Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay" Hechos 4:24. 


"Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos” 1 Crónicas 29:1.


"Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a Él sea la gloria en la iglesia de Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén" Efesios 3:20-21.