domingo, 11 de abril de 2021

“LAS BENDICIONES TE ALCANZARÁN”

Tal como mencioné en el devocional del domingo pasado, en este vamos a hablar sobre las bendiciones que trae el obedecer y cumplir los mandamientos de Dios, los cuales son JUSTOS, RECTOS y AGRADABLES. Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; el precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos” Salmo 19:8.


Es importante saber que por nosotros mismos y con nuestras propias fuerzas no podemos cumplir estos mandamientos, sino que definitivamente necesitamos que Dios nos guíe y nos ayude a cumplirlos a través de su Santo Espíritu.Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra” Ezequiel 36:27.


Ahora, ¿Qué es lo que Dios manda?

Los invito a leer el devocional anterior a este, en donde sale todo más detallado; pero todo se resume en este versículo:

“¿Qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma; que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos, (…) para que tengas prosperidad?” Deuteronomio 10:12-13.

  “Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios” Deuteronomio 28:2.

Si leemos con atención, dice que son las bendiciones las que vendrán sobre nuestras vidas y NOS ALCANZARÁN, ¡lo cual significa que ni siquiera debemos perseguirlas o ir tras de ellas, ellas solas llegarán a nosotros, pues Dios las enviará!


Ahora, ¿Cuáles son esas bendiciones?:

-La bendición de ser completamente LIBRES: Y andaré en libertad, porque busqué tus mandamientos” Salmo 119:45.


-La bendición de la TRANSFORMACIÓN DE ALMA (para mejor, claro) que solo Dios puede hacer: “La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma” Salmo 19:7.

 

-La bendición de poder disfrutar la PAZ DE DIOS: Mucha paz tienen los que aman tu ley, y no hay para ellos tropiezo” Salmo 119:165.

 

-La bendición de la SABIDURÍA e INTELIGENCIA que solo Dios puede dar: “De tus mandamientos he adquirido inteligencia” Salmo 119:104. “El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo” Salmo 19:7.


-La bendición de la PROTECCIÓN Y CUIDADO DE DIOS, CONSTANTEMENTE: “Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir” Deuteronomio 28:6.


-La bendición de poder disfrutar la JUSTICIA Y MISERICORDIA DE DIOS, las cuales se hacen extensivas a nuestras próximas generaciones: “La misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen, y su justicia sobre los hijos de los hijos; sobre los que guardan su pacto, y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra” Salmo 103:17-18.

“Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones” Deuteronomio 7:9.

 

-La bendición de poder TESTIFICAR QUE AMAMOS A DIOS y poder VER SU GLORIA MANIFESTADA en nuestras vidas: "El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él. San Juan 14:21.


-La bendición de PERMANECER EN DIOS Y EN SU AMOR: "Y el que guarda sus mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado" 1 Juan 3:24. "Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor" San Juan 15:10.


-La bendición de SER REALMENTE PARTE DEL PUEBLO DE DIOS:

Te confirmará Jehová por pueblo santo suyo (…) cuando guardares los mandamientos de Jehová tu Dios, y anduvieres en sus caminos” Deuteronomio 28:9.


-La bendición de ser PRÓSPEROS en cada área de nuestras vidas (trabajo, estudio, etc):

“Te abrirá Jehová su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos” Deuteronomio 28:12. 

“Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien” Josué 1:8

“Si anduviereis en mis decretos y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, yo daré vuestra lluvia en su tiempo, y la tierra rendirá sus productos, y el árbol del campo dará su frutoLevítico 26:3-4. 


La bendición de ENTENDER que NINGUNA RIQUEZA de este mundo importa más que Dios:

“Me he gozado en el camino de tus testimonios, Más que de toda riqueza” Salmo 119:14.


¡CUÁNTAS BENDICIONES! ¿Qué persona no quiere recibir este tipo de bendiciones? Estoy segura de que TODOS QUEREMOS, y ¡Dios también quiere! ÉL AMA BENDECIRNOS, pero todo depende de nosotros. ¿Vamos a dejar que Dios obre en nuestras vidas y nos enseñe a cumplir sus mandamientos? Cada uno sabrá la respuesta, pues la decisión es de cada uno. Pero el consejo ya nos fue dado:

“Solamente que con diligencia cuidéis de cumplir el mandamiento y la ley que Moisés siervo de Jehová os ordenó: que améis a Jehová vuestro Dios, y andéis en todos sus caminos; que guardéis sus mandamientos, y le sigáis a él, y le sirváis de todo vuestro corazón y de toda vuestra alma” Josué 22:5.                      

“Guardad cuidadosamente los mandamientos de Jehová vuestro Dios, y sus testimonios y sus estatutos que te ha mandado” Deuteronomio 6:17.


Una vez que nos decidamos por cumplir sus mandamientos, podremos entender al salmista e identificarnos con él cuando decía:

“Estas bendiciones tuve, porque guardé tus mandamientos” Salmos 119:56.

“Nunca jamás me olvidaré de tus mandamientos, porque con ellos me has vivificado” Salmo 119:93

“Mira, oh Jehová, que amo tus mandamientos” Salmo 119:159.


¡Mi anhelo es que tanto ustedes como yo, elijamos siempre a DIOS! Espero que este devocional haya sido de bendición para sus vidas. Dios los bendiga.

domingo, 4 de abril de 2021

¿CUMPLIR ÓRDENES Y MANDAMIENTOS?

Cuando todavía no hemos aceptado a Dios en nuestro corazón ni hemos tenido un encuentro con Él, quizás escuchar sobre que los cristianos deben cumplir ciertos mandamientos puede parecernos autoritario, o pensamos “¿Por qué no pueden hacer lo que ellos quieren en vez de cumplir mandamientos?”, “¿por qué Dios no los deja hacer lo que ellos quieren?” o quizás pensamos “a mí nadie me mandó, me manda ni me va a mandar, yo hago lo que quiero cuando quiero”, entre otras cosas. Esas cosas pensamos porque aún no hemos conocido a Jesús, pero cuando lo aceptamos y realmente lo empezamos a conocer, no volvemos a ser los mismos.


Antes de recibir a Dios, conocerlo de verdad y enamorarnos de Él, quizás escuchar que hay ciertos mandamientos por cumplir en la vida cristiana nos puede parecer duro o difícil, pero en el proceso de conocer más a Dios es que empezamos a encontrar deleite en Él, comenzamos a disfrutar de su presencia y Él comienza a ser todo lo que anhelamos, y nos enamoramos de tal forma que queremos hacer todo lo que a Él le agrada; nos enamoramos de tal forma que lo único que nos importa es lo que Él piense y diga de nosotros, y no lo que el mundo ni las demás personas digan o piensen.


¿Vieron la famosa frase “sus deseos son órdenes”, que hace referencia a que los deseos de la otra persona son como órdenes para nosotros? Bueno, en la vida de un cristiano sucede que, una vez que conocemos a Dios, sus órdenes y sus mandamientos comienzan a ser nuestros deseos.


Ahora si analizamos las palabras “órdenes y mandamientos”, quizás al principio nos suenan como algo que no nos guste, pero cuando se trata de las ÓRDENES y MANDAMIENTOS DE DIOS, nos damos cuenta de que estos son BUENOS, AGRADABLES Y JUSTOS, porque en Dios hay bondad y justicia.

A continuación citaré algunos mandamientos para no extenderme demasiado, pero pueden leerlos a todos en Deuteronomio 5:1-21 o en Éxodo 20:1-17.

-Con respecto a nuestra conducta con los demás:

“Honra a tu padre y a tu madre (…) No matarás. No cometerás adulterio. No hurtarás. No hablarás contra tu prójimo falso testimonio. No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo” (Éxodo 20:12-17)

¿A qué padre le gusta que su hijo le desobedezca? ¿A quién le gusta que le mientan, o que lo engañen? ¿A qué hombre o mujer le gusta que su pareja lo engañe con otra persona? ¿A quién le gusta que le roben? ¿A quién le gusta que hablen mal de uno? ¿A quién le gusta que otros anden entrometiéndose en su vida? ¿A quién le gusta que lo odien o le tengan envidia? ASÍ ES, A NADIE.

Y es justamente esto lo que Dios nos manda que NO HAGAMOS, pues estas cosas solo traen contienda y amargura, en cambio la obediencia a los mandamientos de Dios nos traerá BENDICIÓN.


-Con respecto a nuestra conducta con Dios:

“No tendrás dioses ajenos delante de mí. No harás para ti escultura, ni imagen alguna de cosa que está arriba en los cielos, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas ni las servirás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso (…) No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano” (Deuteronomio 5:7-11)

¿A quién le gusta que usen su nombre en vano, es decir, para burlas o para cosas desagradables? A NADIE, bueno, con Dios pasa igual. A Él tampoco le gusta que usen su nombre en vano, pues Él es SANTO y merece TODO EL RESPETO. Además, no hay otro Dios fuera de Él, “Yo soy Jehová, y ninguno más hay; no hay Dios fuera de mí” (Isaías 45:5), Él es el único DIOS viviente y poderoso, y es el ÚNICO DIOS a quien debemos adorar. Cualquier otra criatura que el ser humano considere “dios” en realidad no es nada más que un “ídolo” al cual Dios manda NO ADORAR sino ENTENDER que no son verdaderamente dioses, solo Él es DIOS, el GRAN YO SOY.


Ahora, veamos los DOS PRINCIPALES Y GRANDES MANDAMIENTOS:

“Jesús dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (San Mateo 22:37-39)

Recuerdo que por mucho tiempo yo no lograba entender por qué eran estos los principales mandamientos. Pensaba: "¿y qué hay con el mandamiento de no matar o el de no robar?, ¿qué tal el mandamiento de no hablar mal contra el prójimo? ¿y el de no adorar a ídolos?”. Hasta que un día entendí, ¡que cumpliendo estos dos principales mandamientos, iba a estar cumpliendo el resto! ¿Por qué? Porque si AMO A DIOS, no voy a usar su nombre en vano, ni postrarme ante otros ídolos, ni adorar a otros dioses; y si AMO A MI PRÓJIMO COMO A MI MISMO, no voy a robarle, ni matarle, ni hablar mal contra él, y en el caso de mis padres (que también son mis prójimos), no voy a desobedecerles; y en el caso de mi esposo/a, no voy a engañarlo/a porque entiendo que eso es dañarlo/a y desobedecer a Dios.


Así que, de esta forma podemos ver que los mandamientos de Dios no son desagradables, TODO LO CONTRARIO, estos reflejan su esencia: AMOR. Eso es todo lo que Dios nos manda que hagamos: AMARLO A ÉL Y A NUESTRO PRÓJIMO COMO A NOSOTROS MISMOS.

GUARDAR Y CUMPLIR LOS MANDAMIENTOS DE DIOS, ESO ES EL TODO DEL SER HUMANO. Tal como dice Eclesiastés 12:13 “Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre”


¡Que nuestro mayor anhelo sea AGRADAR A DIOS y atesorar sus mandamientos en NUESTRO CORAZÓN! Para que podamos como el salmista decir:

“Con todo mi corazón te he buscado; No me dejes desviarme de tus mandamientos. En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti” (Salmo 119: 10-11).

“En tus mandamientos meditaré; consideraré tus caminos. Me regocijaré en tus estatutos; no me olvidaré de tus palabras” (Salmo 119: 15-16).

“Hablará mi lengua tus dichos, porque todos tus mandamientos son justicia” (Salmo 119:172).


En el próximo devocional me enfocaré en las BENDICIONES QUE TRAE EL OBEDECER LOS MANDAMIENTOS DE DIOS.

Él los bendiga enormemente.